"Dios envía una lluvia de sonrisas sobre tu vida, un manantial de perdón para vivir en feliz, un mar de bendiciones para compartirlas con otros, un río de paz para saciar tu sed y la nube de gloria para caminar seguro durante toda tu vida"
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El Ladrón Acecha

Qué extraña sensación cuando alguien viene por detrás de nosotros y con fuerza o astucia nos quita nuestras pertenencias, es una sensación de impotencia si es que usó la fuerza o de indignación cuando fue supuestamente más “listo” que nosotros. Y después del primer shock lo que viene después es aún peor, verificar todo lo que nos robaron, es allí donde vemos que parte de nuestra vida se fue con aquel. Para una mujer su cartera es un instrumento indispensable dentro de nuestra vestimenta diaria y allí cargamos con todo lo que necesitamos a lo largo del día, tal vez ni se imaginen todo lo que las mujeres somos capaces de guardar en nuestras cartera,s y cuando vemos que alguien se llevó a la fuerza todo lo nuestro, nos vemos desvalidas y hasta invadidas en nuestra privacidad. 
Aquel individuo se enterara de parte de nuestros hábitos, verá hasta el último envoltorio de chocolate que nos comimos por la mañana, ¡en fin! Buscará y rebuscará en nuestros mensajes de texto del celular que guardamos en esa cartera…al pensar en esto, también me di cuenta que así es el enemigo de nuestras almas con nosotros, nos roba lo mas íintimo que tenemos, es decir, nuestra comunión con Dios, puede que vayamos por la calle y en un momento dado él venga y nos robe algo. Podemos perder nuestra buena relación con Dios por desear lo que no es nuestro, por hacer divagar nuestra mente por senderos de seducción al paso, por mantener rencillas en el corazón, por dejar que las raíces de amarguras asfixien nuestra existencia…
Existen muchas formas de ser despojados de todo lo bueno que Dios nos ha dado, por eso pidamos a Dios que siempre vele por nosotros “líbranos de la tentación” reza la oración que nos enseño Jesús, pero finalmente somos nosotros los que determinamos que tan cerca queremos estar del fuego abrasador.

La Ventana abierta

Es costumbre que cada vez que las personas suelen ir a acostarse, echen cerrojos y aseguren todas las puertas de su casa, que verifiquen sus alarmas y todo el sistema de seguridad con el que cuenten, ello les hará dormir con tranquilidad aquella noche ; sin embargo, ¿qué sucedería si a pesar de haber, supuestamente, revisado que todo esté bien cerrado, hayan olvidado verificar que una de las ventanas tienen un pestillo roto, o no está bien cerrada?, ¿ qué sucedería si para esa misma noche los ladrones tenían pensado poner a “prueba” la seguridad de la casa?, y que precisamente ese día, por casualidad encontrarán una ventana abierta. Fácilmente podrían ingresar por allí, dormir a sus integrantes o amenazarlos, amordazarlos o incluso causarles daños mayores, y despojarlos de sus bienes valiosos. Luego de ello vendría la crítica familiar, cada integrante culpará al otro de su imprudencia, sin embargo el robo afectará a todos por igual.
En la vida espiritual sucede lo mismo, podemos creer que estamos bien “seguros”, que nuestras alarmas espirituales están bien encendidas, que hemos cerrado todas las puertas con cerrojos, sin embargo, puede que hayamos pasado por alto verificar las partes altas de nuestra vida, puede ser que haya una “ventana” abierta que hemos descuidado, que hace tiempo la hemos dejado sin refuerzo.
Amigo lector, la Biblia dice que el enemigo anda como león rugiente buscando a quién devorar (1a Pedro 5:8), es decir que él buscará la primera oportunidad para causar daño. No creamos que precisamente el día en que descuidamos nuestra seguridad, es el día en que por desgracia él ha llegado a rondarnos “de casualidad”, no, no es así, sino que él siempre está detrás de nosotros mirando, atisbando, esperando. No le demos ni una sola oportunidad, el hacerlo puede sin lugar a dudas significar nuestra ruina.

CUIDADO CON LOS BACHES

Cuántas veces nosotras las mujeres hemos perdido el taco de nuestros zapatos en plena calle, cuántos baches hemos encontrado en nuestro camino, y tal parecería que siempre ocurre algún percance cuando más apurados estamos. Cuando el tiempo esta en nuestra contra, es allí precisamente que ocurren algunos percances.
Encontramos baches en todas partes, sin embargo son pocas las veces que nos damos cuenta, pues estamos con la mirada puesta en el horizonte, viendo si por allí aparece algún taxi que podamos tomar, o si ya nos está esperando la persona con quien habíamos programado alguna reunión. Pensar en todo esto, ir distraídos, nos impide ver los pequeños baches que aparecen frente a nosotros, baches tan pequeñitos que, muchas veces, sólo alcanzan a atrapar en su interior únicamente el fino taco de nuestro zapato, y no habría problema en ello sino fuera porque al perder el taco quedamos imposibilitados de continuar nuestro día como lo habíamos planificado, pues nos vemos obligados a volver a nuestras casas y cambiar de zapatos.
En nuestro caminar cristiano sucede algo similar, vamos caminando apurados tratando de cumplir con todas nuestras obligaciones, mirando siempre a lo alto, con el pensamiento demasiado ocupado como para advertir el peligro que se cierne alrededor nuestro
Son esos pequeños baches los que al final nos hacen detener la marcha. Podemos ver un gran árbol frente a nosotros, lo podemos visualizar a gran distancia, y ello nos permite tomar la decisión de bordearlo y continuar nuestra marcha, sin embargo los pequeños baches son difíciles de advertir, y más aún si no miramos el suelo por donde caminamos. Los baches son como las pequeñas zorras de las que nos habla la Biblia en Cantares 2:15, las que bien podrían destruir los viñedos. De igual modo los baches pueden arruinar o retrasar los planes que Dios tiene trazados para nosotros, un pequeño bache puede significar una mala actitud, una mirada de enojo, una palabra de desánimo, un aparentemente inofensivo resentimiento, etc. siendo esto así de hoy en adelante pongamos los ojos en Cristo, sin dejar de mirar el suelo por donde caminamos, a fin de poder esquivar cualquier bache que el enemigo haya puesto para frenar nuestro diario caminar.

NATALICIO DE ESTE BLOG

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Este blog ha sido creado para compartir experiencias de vida que puedan mostrarnos, de manera más clara, las cosas buenas que llevamos dentro y que algunos hasta hoy desconocen.
Te invito a conocer juntos todo el potencial que Dios ha puesto en tus manos, te sorprenderá llegar a saber que eres una persona con propósito, que no naciste por casualidad, sino que Dios diseñó para ti una vida abundante, para que la disfrutes tomado(a) de su mano.